Monday, June 27, 2011

POLÍTICA INCONTROLABLE

Herman Beals, Nueva York

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Andrew Cuomo

Los políticos y la prensa estadounidenses están arruinando a su país y, con ello, han contribuido enormemente a que la nación más rica y poderosa de la tierra se encuentre al borde de perder esa condicion, que es admirada y envidiada por el resto del mundo.

Cuando aún falta más de un año y medio para las elecciones presidenciales del 2012, algunos comentaristas izquierdistas (llamados aquí liberales o progresistas) han comenzado a lanzar el nombre de Andrew Cuomo como candidato a la Casa Blanca... ¡en 2016!

¿Y que ha hecho Cumo, gobernador de Nueva York desde hace sólo unos meses para despertar tal euforia?

Nada más y nada menos que aprobar el matrimonio entre homosexuales en su estado.

Increíble, pero cierto.

Por supuesto, con su acción, Cuomo sólo ratificó que es uno de los gobernadores más “liberales” del país, pero de ahí a lanzarlo como candidato a reemplazar a su correligionario demócrata Barack Obama, si este es reelegido en noviembre del próximo año, hay una gran distancia.

Y no son sólo los comentaristas izquierdistas los que están deslumbrados por Cuomo. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, bendijo la aprobación del matrimonio entre homosexuales como un hecho “histórico” en el terreno de los derechos humanos.

Hillary hizo sus comentarios durante un almuerzo de los homosexuales y las lesbianas que trabajan en organismos gubernamentales.

La ex precandidata presidencial no entró en mayores detalles, aparentemente para no antagonizar a su jefe, Obama, quien ha dado su visto bueno a las uniones entre personas del mismo sexo, pero todavía no ha ido tan lejos como para aprobar los matrimonios que no sean los tradicionales entre un hombre y una mujer.

Entre los políticos, o personas que viven de la política, que adelantaron con entusiasmo el nombre de Cuomo para candidato presidencial en el año 2016 estuvo Richard Socarides, quien fue consejero en la Casa Blanca cuando el jefe del Poder Ejecutivo era Bill Clinton.

“Claramente esto establece (a Cuomo) como el líder progresista más importante de nuestro partido, situándolo muy bien para 2016”, afirmó Socarides.

Cuomo, hijo de Mario Cuomo, uno de los gobernadores más liberales que haya tenido Nueva York, pero quien se negó a ser candidato a la presidencia, ya tenía ilusiones de aspirar a la Casa Blanca, según se habia publicado en la prensa, aún antes de la aprobación del matrimonio entre homosexuales.

El comentarista Robert Shrum mostró en una columna estar desbordante de orgullo a raíz de la medida aprobada por Cuomo.

Tras afirmar que Cuomo ha hecho más por Nueva York en seis meses que lo conseguido por otros gobernadores en cuatro u ocho años, Shrum dijo que la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo significaba que el político demócrata había ganado una sólida estatura entre los aspirantes a la presidencia, no en las próximas elecciones, sino en las subsiguientes.

Cuomo no estuvo solo en la adopción de la medida. Fue ayudado por políticos del Partido Republicano, que dominan la Asamblea Legislativa en Albany, la capital del estado de Nueva York.

Quienes han alabado la medida como trascendental para la vida estadounidense, han destacado que sólo seis estados reconocían esta clase de matrimonios hasta ahora y han hecho notar la importancia de que ahora se les haya unido Nueva York, cuya influencia es fundamental para el avance o el rechazo de cualquier iniciativa de corte político en Estados Unidos.

Tuesday, June 21, 2011

¿ES LA PRENSA HIPÓCRITA?


Herman Beals

Nueva York

Hasta hace unas semanas, en opinión de la prensa de Estados Unidos, Michele Bachamann era una persona estúpida, no digna de ser tomada en cuenta. Ahora la legisladora es brillante, una estrella en ascenso en el nutrido grupo de políticos republicanos que esperan hacer de Barack Obama presidente de sólo un término en las elecciones del 2012.

La razón por el súbito cambio de opinion es clara.

Michele Bachmann, quien representa a Minnesota en la Cámara de Representantes, ha surgido como rival de Sarah Palin, y los periodistas “progresistas” son capaces de cualquier cosa, en sus claros propósitos de denigrar y perjudicar a la conservadora ex gobernadora de Alaska.

Sarah Palin no ha declarado su candidatura para las elecciones primarias y sólo ella, y probablemnte su esposo, saben si aspirará a la Casa Blanca o continuará en su estelar papel de poder detrás del trono en el firmamento republicano.

Los comentaristas de izquierda no están solos en martillar el tema que Sarah Palin no será candidata, porque supuestamente es “inelegible” para ser presidenta.

Los formadores de opinión de la “élite” derechista también denigran con entusiasmo a la señora Palin por ser ajena al “establecimiento” y a la aristocracia republicana.

Pero mientras la elite republicana ataca oblicuamente a la que fue candidata a la vicepresidencia en el año 2008, la prensa izquierdista lo hace de manera abierta y con saña.

La semana pasada, “Político” un influyente sitio liberal (izquierdista) en la Internet reflejó abiertamente el odio que existe contra la popular política de Alaska al decir que Michele Bachmann es como Sarah Palin, pero “inteligente”.

Los millones de seguidores de la señora Palin afirman que la izquierda tiene el temor de que, como candidata republicana, ponga en peligro la reelección de Obama en noviembre de 2012 y que esa es la razón para sus continuos ataques.

El comentarista John Feechery escribió correctamente esta semana que existe una “conspiración” de la prensa en favor de la señora Bachmannt, pero en sus argumentos sostiene que los periodistas necesitan una figura excitante sobre quien escribir y que han perdido interés en Sarah Palin debido a que sus números han bajado en las encuestas, no importa que la ex gobernadora ocupe el segundo lugar, detrás del favorito Mitt Romney y, en algunos casos, el primer puesto en el favoritismo de los votantes republicanos.

Y no es que Feechery tenga una gran opinión de Michele Bachmann como candidata presidencial seria.

“No tiene experiencia ejecutiva de la cual hablar, no posee una gran experiencia legislativa, y tampoco logros notables. No ha mostrado tener ninguna profundidad política, ninguna perspectiva histórica, y tampoco realmente buenas ideas de como hacer avanzar el país”, escribió Fewechery, quien probablemnete es más derechista que izquierdista, pero que, con toda certeza cree que Sarah Palin es un peligro para su condición de miembro de la elite de Washington.

Tuesday, May 10, 2011

FALLECIÓ EL PERIODISTA TEDDY CÓRDOBA

Nos comunicaron desde Carolina del Norte, donde vivia con su familia, que nuestro amigo el periodista Teddy Córdoba falleció este martes 10, luego de una larga enfermedad. Trabajamos juntos en el Diario El Nacional de Caracas y mantuvimos una gran amistad, pese a diferentes puntos de vista en lo político que ambos respetábamos.
Angélica Mora



UN AMIGO DE SIEMPRE...

Gentiuno
Publicado el 14.05.2006 10:18
Por Herman Beals



Ingresamos al mismo tiempo a la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. El boliviano, yo chileno. De eso hace más de medio siglo, y desde entonces Ted Córdova Claure y yo hemos sido amigos. Ahora, Teddy, que es sin duda uno de los mejores periodistas latinoamericanos de las últimas décadas, presiente que su fin está cercano, una terrible enfermedad asechándolo. De ahí estas palabras.

Teddy y yo trabajamos juntos –para los mismos o diferentes órganos de prensa— en Santiago, Buenos Aires, La Paz, Caracas, Nueva York, Roma. Pero eso no parece tan importante ahora. Son las pequeñas anécdotas acumuladas con el correr de los años las que cuentan.

Para una vendimia, lo invité a él y a otro reportero chileno a mi casa en la región central vitivinícola. Cómo lo único que sabíamos hacer era escribir, pronto estuvimos publicando un improvisado diario mural con las actividades que rodeaban la cosecha de la uva y la producción del vino. Mis dos tías vestían de luto y Teddy de inmediato las bautizó como “Puntitos Negros” en el diario mural. Ellas fingían estar enojadas, pero en realidad se sentían felices. Desde entonces, Teddy era el favorito de ambas.

Para ir de una viña a otra, había que cruzar a caballo el río Loncomilla. Era la primera vez de Teddy a lomo de un caballo, de modo que lo atamos a los estribos, lo metimos al río y empezamos a cruzar. El caballo pertenecía a una persona que regularmente visitaba una casa, de modo que, sin tener a un jinete experto que lo dirigiera, se fue derecho a esa dirección, dejando atrás al resto del grupo. Cuando por fin encontramos a Teddy, todavía estaba sobre el caballo, con varias personas mirándolo en forma perpleja desde el corredor de la vivienda, y Teddy a ellas.

En Santiago vivíamos en el mismo apartamento. Cuando nos mudamos a un lugar cercano, los carabineros nos detuvieron para preguntarnos que hacíamos con esos colchones a la espalda a las tres de la madrugada. Un día de 1960, Teddy, otro periodista llamado Enrique Andrade y yo estábamos jugando al fútbol de chapitas cuando un fuerte temblor sacudió a Santiago. Los tres coincidimos en que debíamos presentarnos a la redacción del diario en que trabajábamos, por si éramos necesitados. Y lo éramos. El sismo, acompañado de un maremoto, había azotado con destructora fuerza al sur de Chile. “De acuerdo”, dijo Teddy, “pero primero terminemos el partido”. El fútbol de chapitas se juega con tapas de Coca Cola adornadas con las caras de los jugadores de un equipo, sobre un mantel marcado como cancha. El equipo favorito de Teddy era Boca Juniors. El mío, Colo Colo. Como sucede en la vida real, Boca Juniors derrotaba regularmente a Colo Colo.

Una vez, decidimos viajar en tren desde Buenos Aires a La Paz. Rogelio García Lupo, un prestigioso periodista argentino nos fue a despedir a la estación. Cuando estábamos por subir al tren, nos entregó un pedazo de tiza a cada uno. Cuando lo miramos extrañados, nos dijo muy serio: “Es para que se hagan la raya del c… cuando lleguen a La Paz. Estarán mucho tiempos sentados, y el viaje es muy largo”. No usamos la tiza, pero el viaje era realmente largo.

El tren pernoctaba en la ciudad argentina de La Quiaca antes de seguir al día siguiente hacia Villazón, en Bolivia. Era el 6 de agosto, Día Nacional de Bolivia, y Teddy me dijo: “Cómo nos vamos a quedar en Argentina en el día de mi país… vamos a bailar unas cuecas y tomar unas cervecitas en Bolivia. Y así lo hicimos. En la madrugada del día siguiente, cuando decidimos volver a Argentina para retomar el tren y cumplir con los requisitos aduaneros y de pasaportes, casi no podíamos creer por donde habíamos cruzado la noche anterior: sobre los durmientes de un puente ferroviario. “Ahora somos borrachos internacionales”, comentó Teddy con su habitual laconismo.

Un día llegó de visita a La Paz Carleton Beals, quien entonces era un escritor famoso por su defensa de América Latina y el Caribe en la prensa estadounidense y en decenas de libros el continente. (Carleton era una especie de tío abuelo mío, pero esa es otra historia). El caso es que Carleton, Teddy y yo fuimos en un jeep a recorrer los Yungas, una hermosa región subtropical al borde del altiplano. En uno de los pueblitos a que llegamos, había una ceremonia de bautismo de un hermoso bebé de raza negra, y fuimos invitados a la fiesta. Quizás por la influencia de la libación de numerosos yungueños, una letal mezcla de pisco y jugo de naranja, los tres terminamos como padrinos putativos del niño.

La posición política de avanzada de Teddy le ganó poderosos enemigos y en más de una ocasión pagó un alto precio por sus ideas, que mantuvo sin zigzagueos oportunistas. Cuando llegó a la Escuela de Periodismo en Santiago ya era liberal. Incluso don José Luis Córdova, un gran caballero boliviano, parecía preocupado de que esa tendencia le causara problemas a su hijo, pero eso no era obstáculo para que lo admirara abiertamente, como ahora lo hacen sus amigos.

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Por Herman Beals
desde Nueva York
hermanbeals@yahoo.com

Saturday, March 5, 2011

ALAMBRITO Y LA INTERNET

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Herman Beals

Lo que sucede con Internet es algo casi increible.

Para muestra de esa afirmación, vean lo que sucedió esta noche.

Después de que Bill O’Reilly, quien es un asno pomposo, entrevistó en Fox a Sarah Palin, por curiosidad abrí un portal que reseña las actividades de la ex gobernadora de Alaska y la insta a que declare su candidatura a la presidencia de Estados Unidos.

Mi curiosidad se había desatado por el hecho de que la ex candidata republicana a la vicepresidencia hace cuatro años, en la entrevista habia sido mucho más valiente que la gran mayoría de los hombres que sufren los latigazos del pressumido O’Reilly.

“Es difícil expresar mi punto de vista si usted me interrumpe”, le dijo con seriedad, mientras exponía sus ideas sobre la necesidad de reformar algunos programas de asistencia social para hacer frente al devastador déficit fiscal que enfrenta Estados Unidos.

Fue evidente que Sarah Palin había puesto en su lugar a O’Reilly, quien se cuidó de interrumpirla en los minutos siguientes, pero se mostró cortante al despedirse de su entrevistada.

Santimonioso o no, O’Reilly es toda una personalidad en la televisión por cable y su programa tiene más audiencia que todos los espacios de opinion de CNN, por ejemplo.

El pedido de Sarah Palin de que no la interrumpiera, inmediatamente tuvo repercusiones en sitios de Internet y pocos minutos después el hecho fue objeto de una nota en Político, uno de los portales de tendencia liberal (izquierdista) más visitados en Estados Unidos. Dada la atracción positiva o negativa que despierta la ex goberadora en todos los sectores del país, su amonestación a O’Reilly probablemente será objeto de innumerables –y sabrosas— interpretaciones en los próximos días.

Pero lo casi increible en Internet es que mientras leía en el portal adepto a Sarah Pailin los comentarios provocados por la entrevista, me encontré con un fuerte elogio para la mujer más influyente en la política estadounidese, firmado “Alambrito”.

Yo estuve en Miami la semana pasada y conocí a una gran amiga de Angélica y ardiente defensora de la lucha por la libertad en Cuba, a quien sus amigos cariñosamente le dicen “Alambrito”.

Le pregunté a Angélica: ¿Esta Alambrito será tu amiga cubana?

Angélica no perdió tiempo y preguntó por Facebook a su amiga: “¿Oye, tu eres la Alambrito que acaba de escribir un comentario en un sitio de Internet favorable a Sarah Palin?

La respues llegó de inmediato:

“Chica, me pillaste, ahora tendré que ponerme otro nombre”.

Saturday, November 6, 2010

CÓCTEL CON FIDEL

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Herman Beals

De todos los cócteles que he asistido en mi vida –y han sido bastantes en mi oficio de periodista que abarca 50 años— ninguno tan fabuloso como el ofrecido por un anfitrión improbable: Fidel Castro en el Palacio de La Revolución en La Habana.

Por supuesto, la recepción ofrecida por el caudillo cubano no era para mí. Era para los dirigentes del Comité Olímpico de Estados. Yo fui invitado de carambola debido a que, como reportero de United Press International, acompañaba a la delegación deportiva norteamericana que fue a Cuba a inspeccionar las instalaciones para los Juegos Panamericanos que se celebrarían meses después, en 1991.

Los cócteles, una costumbre que forma parte de la textura social y política latinoamericana, nunca tuvieron gran atracción para mí. Los beneficios del whisky y los bocadillos que acompañan al licor no son suficientes para soportar la verborrea de los asistentes, sobre todo si son políticos profesionales.

Pero un cóctel con Fidel Castro es otra cosa. En uno de los pocos lugares del globo en que el marxismo es la ley, la recepción en el Salón de los Helechos del Palacio de la Revolución fue algo fuera de este mundo.

Desde caviar a langostas, desde coñac a vinos franceses, todo era delicioso, no importa que a poca distancia de allí los cubanos tuvieran que subsistir de una magra ración diaria de arroz y algunos otros alimentos proletarios distribuidos por el Estado.

Al llegar a La Habana, funcionarios gubernamentales habían comunicado a los jefes de la delegación que era probabble que “el Comandante” recibiera al grupo y que el día y la hora de la reunión les sería comunicados después.

En el segundo día de la visita y al subir a los autobuses, después de almorzar, para inspeccionar las instalaciones deportivas y la villa que alojaría a los deportistas, me sorprendió ver a las damas con vestidos y zapatos (en contraposición a pantalones cortos y zapatillas) y a los hombres de corbata y trajes formales. Caí en la cuenta entonces que nadie me había informado que esa era la noche de la cita con el comandante, pero ya era tarde ir a mi habitación del hotel y cambiarme a una vestimenta más a tono con la ocasión.

Mis pantalones vaqueros y una chaqueta ligera no eran lo más apropiado para visitar a un Gobernante pero, me dije, podían pasar en un caso de emergencia. Lo que definitivamente estaba fuera de protocolo eran las zapatillas de tenis que tenía puestas en esos momentos.

Al caer de la tarde, los autobuses nos llevaron al Palacio de la Revolución. Formamos una fila para que los funcionarios de seguridad confirmaran que nuestras identidades coincidían con la lista que tenían en su poder. Ýo pasé sin problemas, pero no una pequeña máquina fotográfica que llevaba colgada al cuello.

Angélica, quien nunca ha estado en Cuba, me había prestado la maquinita para que sacara imágenes durante mi visita. Los guardias me dijeron que me devolverían la cámara al salir y así lo hicieron. Ahora pienso que no querían que fotografiara los manjares ofrecidos en el cóctel.

El señor Castro nos esperaba a la puerta del salón. Dio la mano a cada uno de los visitantes y les indicó que pasaran al lugar de la recepción.

Todo fue muy cordial y, para mi inmenso alivio, no hubo discursos.

Tras examinar el banquete de exquisitos alimentos y finos licores ofrecidos, me arrimé a la mesa en que estaban los blancos y rojos franceses que tuve casi solo para mí, porque los norteamericanos –que sabían mucho menos que ahora sobre vinos- preferían los cócteles y licores más fuertes.

Desde allí observé como los norteamericanos compartían amablemente con Castro a través de un intérprete. El mayor entusiasmo hacia el hombre que entonces era el principal enemigo de Estados Unidos, parecía provenir de las damas presentes.

Fidel Castro, pensé, no sólo es experto en subyugar de manera brutal a su pueblo mediante las armas, la tortura y las cárceles, sino que también puede exhibir carisma y magnetismo cuando le conviene.

Después de dos o tres horasas de charla, concentrada principalmente en los Juegos Panamericanos que se aproximaban, llegó el momento de partir. Me olvidaba contar que al comienzo del cóctel, Fidel Castro, llamó la atención sobre un señor gordo y bajito a quien presentó como su jefe de cocina personal y artífice de la recepción. Me imagino que entre sus tareas estaba probar los alimentos destinados al Comandante, porque tenía una bien formada barriga.

Aparte de lo fastuoso de la recepción, me maravilló el lugar. Yo lo llamo Salón de los Helechos porque alrededor de las paredes había numerosos de ellos, pero no eran plantas de tamaño regular, sino verdaderos árboles que llegaban al techo, entremezclados con grandes piedras y otros detalles de gran gusto.

Según Angélica, esa decoración era obra de una de las amantes de Castro, de cuyo mombre no me acuerdo, pero creo que ya murió. Quienquiera haya sido responsable de ese trabajo, sabía lo que estaba haciendo.

Todo esto me ha venido a la memoria al leer sobre los detalles para los próximos Juegos Panamericanos en la ciudad mexicana de Guadalajara.
Pero ahora, a 20 años de que sucediera, todavía me pregunto si Castro se sintió intrigado cuando, al saludar a sus huéspedes, uno de los visitantes “gringos” (yo) le contestó en perfecto español y no sólo eso, calzaba también zapatillas de tenis.

Saturday, October 30, 2010

VICTORIA PARA LAS HOJAS

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Herman Beals

Era una batalla desigual y las hojas ganaron.

A poco de llegar el otoño en Estados Unidos (cuando la primavera comienza a florecer en el hemisferio sur), las hojas caídas de los centenarios árboles que rodean nuestra casa sepultaban las vías férreas de mi tren de jardín, paralizando las “operaciones” y causando dolor en mi espalda.

Por eso, hace meses tomé la decisión de mudar el tren desde debajo de los árboles hasta la orilla de la laguna que hay al fondo del jardín.

Allí las hojas son reemplazadas por patos y gansos canadienses que hacen escala en su largo viaje a las tierras más cálidas de Florida para escapar de la nieve invernal, por inofensivas salamandras y por algunos peces multicolores, si es que han sobrevivido a las aves rapaces, como los blue heron que, paradójicamente, llegan en el verano desde el sur del país en busca de alimento.
II OTOÑO  RECUERDOS Y UVA 018
Sin embargo, la decisión de trasladar mi imperio ferroviario (como lo llama un amigo) tuvo que ser retrasada por diversas circunstancias, una de las cuales –y no la menor de ellas-- obtener el visto bueno de Angélica para invadir el perímetro de la laguna.
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La razón principal, empero, fue dejar el tren en el lugar en que había estado en los últimos cinco años para que pudiera ser visto por los hijitos de Jennifer y Carlos, quienes vinieron desde Texas y Chicago en octubre para celebrar el cumpleaños de la abuela.

Dos de esos nietos son realmente aficionados a los trenes, una tradición familiar que se remonta a más de 150 años, cuando los primeros Beals emigraron de Inglaterra a Chile para trabajar en la construcción de la vía férrea que, en sus mejores tiempos, se extendía desde el implacable desierto nortino hasta los cristalinos lagos y bosques del sur del país.

Yo siempre sospeché que aquellos Beals habían emigrado para escapar de las inclementes prisiones británicas o, en el mejor de los casos, habían sido piratas, pero como ese tema era peliagudo, la familia llegó a la conclusión que lo mejor era decir que en verdad eran ferroviarios.

La espera para la mudanza de las líneas valió la pena. Charlie, el hijito de Carlos, es loco por los trenes y, a pesar de que sólo tiene cinco años, puede identificar locomotoras, vagones y hablar con propiedad de señales y derechos de vía. Su primo, Carlos, un año menor, va por la misma senda, para orgullo del abuelo y de Jennifer.

Los trenes de jardín son muy populares en Europa, donde se originaron, y en Estados Unidos, donde está el mayor mercado mundial para este “hobby”.

Como esa popularidad no se ha extendido a América Latina, una breve explicación acerca de los trenes de jardin o “al aire libre”.

Hay tres tamaños en los trenes de jardín, denominados génericamente como Escala G. El tamaño de la escala más popular es 332, lo cual quiere decir que una máquina que arrastra trenes de pasajeros o de carga es 332 veces más grande que la más grande de las mías.

Las locomotoras se alimentan de electricidad aplicada a las vías (generalmente entre 18 y 24 voltios), lo que inofensivo para los seres humanos, incluyendo los niños, pero en más de una ocasión he visto a una ardilla saltar al pasar por sobre los rieles, víctima de una sensación desconocida, pero no muy peligrosa. Gatos y perros aqprenden pronto que esos metales paralelos que hay en el jardín no son senda adecuada para sus andanzas, pero los topos parecen disfrutar de la protección que le prestan los rieles y hacen allí sus excavaciones.

La nieve y las hojas son los peores enemigos de los trenes de jardín, aparte de los topos. A medida que avanzan los años, la tarea de despejar las vías de una gruesa capa de hojas se hace cada vez más difícil y de ahí que la gerencia de mi tren, Bear Creek and Black Rock (BC&BR), haya decidido cambiar de ambiente.
VERANO IV Y TRENES 032
La construcción está en pleno auge, aunque ya está empezando a llegar la nieve. Los planes son que en la próxima primavera las operaciones estén en todo su apogeo, pero el propietario del tren tiene una horrible sospecha:

¿Qué pasa si patos y gansos canadienses, famosos por arruinar canchas de golf con el abundante y poco oloroso material que descargan por doquier, deciden que las vías férreas son tan buenas como el césped para depositar sus desechos?

Además, los venados visitan la laguna en invierno para tomar agua o para “patinar” sobre su superficie si está cubierta por una capa de hielo. Estos animales pesan 100 o más kilos y fácilmente pueden causar daños en las instalaciones ferroviarias.
Pero esos son riesgos que hay que correr. Mucho peor son las hojas.

VERANO IV Y TRENES 029

Friday, October 29, 2010

UN VISTAZO A LO QUE ES CHILE Y SU MUSICA




¿Qué sabes de cordilleras
si tú naciste tan lejos?
Hay que conocer la piedra
que corona el ventisquero,
hay que recorrer callando
los atajos del silencio
y cortar por las orillas
de los lagos cumbrereños:
mi padre anduvo su vida
por entre piedras y cerros.

La Viuda Blanca en su grupa
--la maldición del arriero--
llevó mi viejo esa noche
a robar ganado ajeno.
Junto al paso de Atacalco
a la entrada del invierno
le preguntaron a golpes
y él respondió con silencios:
los guardias cordilleranos
clavaron su cruz al viento.

Los Ángeles, Santa Fe
fueron nombres del infierno:
hasta mi casa llegaba
la ley buscando al cuatrero.
Mi madre escondió la cara
cuando él no volvió del cerro
y arriba en la cordillera
la noche entraba en sus huesos:
él que fue tan hombre y sólo
llevó a la muerte en su arreo.

Nosotros cruzamos hoy
con un rebaño del bueno
arriba en la cordillera,
no nos vio pasar ni el viento.
Con qué orgullo me querría
si ahora llegara a saberlo
pero el viento no más sabe
donde se durmió mi viejo
con su pena de hombre pobre
y dos balas en el pecho.


Gentileza de Angélica Mora