Wednesday, January 20, 2016

SARAH PALIN DECLARA SU APOYO A DONALD TRUMP

 
"Es un gran honor para mi", respondió Trump. "Ella  es una amiga, una persona de gran calidad por quien tengo mucho respeto".
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Foto de archivo
Por Herman Beals
Nueva York, 19 de enero, 2016
 Donald Trump dio esta semana un importante paso hacia la conquista de la candidatura presidencial republicana y posiblemente de la Casa Blanca, al lograr el respaldo de la carismática política conservadora Sarah Palin.
 "Estoy  orgullosa de endosar a Donald J. Trump para presidente de Estados Unidos", anunció la ex gobernadora de Alaska y  candidata a la vicepresidencia en 2008.
"Es un gran honor para mi", respondió Trump. "Ella  es una amiga, una persona de gran calidad por quien tengo mucho respeto".
En medio de estruendosos aplausos ambos aparecieron en un acto público en la Universidad de Iowa en la ciudad de Ames.
Sarah Palin es  ampliamente popular en Iowa y muchos consideran que su anuncio público en favor de Trump podría inclinar la balanza en favor de éste --y en detrimento de Ted Cruz-- en la definición del primer proceso electoral primario del país en ese estado en menos de dos semanas.
Cruz, quien públicamente admite que llegó al Senado en Washington debido al apoyo que le dio la ex gobernadora, reaccionó con expresiones de buen tono reconociendo  que sin el apoyo de Palin no habría logrado triunfar en su candidatura  senador por el estado de Texas.
Los políticos tradicionales republicanos y, por supuesto la izquierda, no fueron tan graciosos como Cruz. De inmediato proclamaron que el respaldo de la dirigente política no beneficiaría en nada a Trump. Pero la sonrisa del multimillonario candidato republicano a la presidencia decía otra cosa en su aparición conjunta con Sarah Palin.
 

Wednesday, October 28, 2015

BIEN POR CRUZ

En alguna parte del país Sarah Palin, quien fue y sigue siendo víctima de una prensa partidista, debe haber estado sonriendo.
 
Ted Cruz. Foto: tellmenow.com
Por Herman Beals
Nueva York, 29 de octubre, 2015
Mientras hay amplias diferencias de opinión acerca de quien ganó el debate presidencial republicano en Boulder Colorado, no hay duda de que la mayor ovación del público presente fue para el senador Ted Cruz cuando puso en su lugar a los "moderadores" que hacían las preguntas.
"Las preguntas hasta este momento en este debate ilustran por que los estadounidenses no creen en la prensa", enrostró el senador texano en medio de los aplausos de los asistentes al debate en la Universidad de Colorado y ante la consternación de los entrevistadores de la cadena CNBC.
"Vean las preguntas", continuó Cruz.
"Donald Trump, ¿es usted un villano de un libro de comiquitas?
Ben Carson, ¿sabe de matemáticas?
John Kasich, ¿insultará usted a dos personas presentes aquí".
"Marco Rubio, ¿por qué no renuncia (a la candidatura)".
"Jebb Bush ¿por qué sus números han bajado en las encuestas?".
"¿Qué tal si hablamos de asuntos importantes?, preguntó el senador conservador a los supuestos moderadores, recordando al mismo tiempo la diferencia de lo sucedido en el debate demócrata de la semana donde no hubo preguntas comprometedoras para Hillary Clinton y los demás postulantes de su partido a la presidencia.
En alguna parte del país Sarah Palin, quien fue y sigue siendo víctima de una prensa partidista, debe haber estado sonriendo.
NOTA:
Ted Cruz tene 41 años, es abogado, nació en Canadá y es hijo de un cubano que peleó junto a Fidel Castro y que emigró cuando "vio que el rumbo de la revolución cambiaba". En noviembre, Ted Cruz se convirtió en senador de Texas, especialmente por un fuerte apoyo del Tea Party.

Sunday, September 6, 2015

PAYASO PARA ALGUNOS, ESPERANZA PARA OTROS

Sí, pero es nuestro payaso, replican los cada vez más numerosos votantes.

Por Herman Beals
5 de septiembre, 2015
 Donald Trump es un payaso, lloriquean los desesperados y estupefactos políticos y articulistas del establecimiento republicano, uniéndose de manera interesada a los constantes ataques izquierdistas en contra del candidato. Sí, pero es nuestro payaso, replican los cada vez más numerosos votantes que creen que el multimillonario aspirante a la presidencia de Estados Unidos, podría devolver al país la grandeza que ha perdido.
 Las encuestas siguen colocando a Trump en el primer lugar entre los 17 candidatos republicanos, con ventaja de dos dígitos sobre sus perseguidores, entre ellos Jebb Bush, quien es el preferido del establecimiento. Payaso o no, lo que el establecimiento trata de ocultar, sin éxito hasta ahora, es que el surgimiento de Trump va más allá de un entusiasmo momentáneo.
 Más que la persona del candidato, los votantes lo identifican con sus promesas de terminar con la inmigración ilegal, de facilitar el regreso de las industrias al país, de devolver las fuentes de trabajo a los estadounidenses, de acabar con el excesivo poder que tienen la Cámara de Comercio, Wall Street y los gestores pagados, generalmente ex políticos, que tratan de influenciar a los legisladores para que aprueben los proyectos que beneficiarán a sus patrones, de terminar con medidas impulsadas por el actual gobierno demócrata, a pesar de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes y el Senado.
 Los candidatos tradicionales y sus acólitos siguen creyendo -o por lo menos predicando para tratar de convencer al público- que Trump es un capricho pasajero y que todo volverá al cauce natural favorecido por el establecimiento antes o durante las elecciones primarias que proclamarán en 2016 al candidato republicano.
Pero eso podría no ocurrir, como acaba de escribir Dan Balz, el respetado columnista del Washington Post, quien no siempre se suma al entusiasmo izquierdista y pro demócrata de su diario. “Los candidatos tradicionales no pueden estar seguros en la espera de que los votantes vengan hacia ellos”, afirmó Balz. “Si Bush, (la demócrata Hillary) Clinton y otros sucumben al pensamiento de que el mundo ha girado sin control este verano y que pronto regresará a su forma normal, podrían estar perdiéndose parte del mensaje”.
Primero Bush trató de ignorar a Trump, pero cuando eso no dio resultado, recurrió a los ataques, acusándolo de no ser conservador y de promover medidas imposibles de cumplir, como es construir un muro para impedir el ingreso de inmigrantes a través de la frontera con México. Resultado? Trump volvió a subir en las encuestas.
 La señora Clinton, que tiene sus propios problemas derivados de su comportamiento como secretaria de Estado, también ha incluido a Trump en sus ataques ultimamente, quizás por ser más realista que los republicanos tradicionales y olfatear que el "payaso" podría ser su adversario en 2016.

Thursday, September 3, 2015

QUIEN SIEMBRA VIENTOS...

Cosecha tempestades.
Foto: Taringa.net 
Por Herman Beals
3 de septiembre, 2015
Los políticos republicanos tradicionales, que se hicieron elegir prometiendo impulsar iniciativas conservadoras en el Congreso pero que nunca cumplieron --y de paso permitieron que el demócrata Barack Obama impusiera su agenda izquierdista desde la Casa Blanca-- están ahora cosechando lo que sembraron: Donald Trump.
El “establecimiento” republicano, dominado por la Cámara de Comercio y Walt Street, pensó que 2016 iba a ser una repetición del pasado, con un candidato que siguiera sus dictados y por ello aplaudió sin reservas a Jebb Bush y a la mayoría de los otros 15 gobernadores, ex gobernadores y ex legisladores que decidieron buscar la presidencia.
Ello a pesar de que algunos de esos candidatos obviamente tendrían dificultades hasta para lograr en las elecciones el respaldo de sus propios familiares, como las encuestas lo están demostrando.
Pero, con la excepción de Ted Cruz y algún otro aspirante, eran parte del “establecimiento” y por lo tanto, había que aceptar sus quijotescas quimeras.
Todo ello sin escuchar las voces de Sarah Palin y unos pocos comentaristas conservadores que advertían que el país estaba cansado de promesas que nunca se cumplían y estaba siendo transformado según los dictados liberales y la “correctividad política”.
Entonces apareció Trump, el multimillonario empresario que anteriormente había jugado con la idea de buscar la presidencia, pero que nunca había hecho realidad sus planes.
El establecimiento y los pomposos comentaristas fieles a sus dictados, vaticinaron que la candidatura no sobreviviría más allá de unas semanas, todo ello mezclado con términos derogatorios para Trump, especialmente después de que diera a conocer sus planes para combatir y terminar con la inmigración ilegal.
Pero han pasado las semanas y los meses y Trump sigue dominando en las encuestas, con Bush y los demás muy rezagados y con algunos de los más obvios soñadores figurando con cero por ciento, o poco más, en esas consultas.
En una clara maniobra contra Trump, el Partido Republicano decidió que los candidatos debían firmar un documento comprometiéndose a no buscar la presidencia como abanderado de un tercer partido o como independiente.
Es dudoso que ese documento tenga validez legal, pero si lo tuviera, ¿qué va a hacer el desesperado establecimiento republicano contra el multimillonario que ha despertado las esperanzas de los descorazonados por promesas incumplidas? ¿Quizás multarlo?
En una de las últimas encuestas, Trump era el favorito del 30 por ciento de los probables votantes republicanos. En otra muestra del repudio conservador contra el establecimiento, el segundo en el sondeo de la Universidad Monmouth es el médico Ben Carson, aunque muy distante de Trump. Ninguno de los dos ha ejercido un cargo político hasta ahora.
El director de la encuesta, Patrick Murray, resumió los resultados del sondeo con palabras lapidatorias para los políticos tradicionales.
El hecho de que el único que puede desafiar a Trump es el único otro candidato que nunca participó en una elección o ha ejercido electivo habla volúmenes del poco aprecio que los votantes del Partido Republicano tienen por el establecimiento”, sentenció Murray.

Monday, January 19, 2015

NO TAN TONTO

Raúl Castro

 Herman Beals
19 de enero, 2015.
Después de todo, Raúl Modesto Castro no era tan tonto como a muchos de sus compatriotas les gustaba pensar, o querían creer.
 “El fin (de la dictadura) se acerca. Raúl no es Fidel. Es débil, poco inteligente, borrachito y homosexual”, nos dijo a Angélica y a mi en 2006 una destacada opositora cubana exiliada en Europa donde fuimos a visitarla.
Ese fue el año en que Raúl reemplazó a su hermano como dictador vitalicio Los hechos han probado que ella –y probablemente millones de otros cubanos- estaban equivocados.
El hermano menor consiguió lo que Fidel nunca pudo hacer: torcerle la mano a Estados Unidos.
Claro que Raúl fue ayudado grandemente por Barack Hussein Obama quien todavía tiene que encontrar un dictador con quien no discrepar abiertamente como lo demuestran sus coqueteos con Irán.
El restablecimiento de los contactos con la intención de restablecer las relaciones diplomática, es visto con recelo por muchos cubanos y entre un fuerte sector de los conservadores norteamericano pero, de un modo u otro, los castristas y en general los izquierdistas del mundo lo han celebrado con alborozo. Y no es para menos.
Despues de más de 60 años, los hermanos Castro habían vencido al enemigo, aunque todavia hay mucho camino por recorrer y la presencia estadounidese en las playas de la isla caribeña podría acelerar cambios resistidos con mano férera y sin compasión por la gente en el poder.
En la prensa norteamericana izquierdista ya han comenzado a aparecer especulaciones sobre quienes herederán el poder cuando los longevos Castro Ruz desaparezcan de la escena. Perro los posibles reemplazates mencionados podrían ser más dañinos que la vieja guardia.
En un artículo fechado en México, el diario de Washington Post sugirió que los sucesores de los Castro podrían salir de entre los espías devueltos por Obama a Cuba. Según el diario, los tres liberados ahora y otros dos que habían vuelto antes a Cuba tras el cumplimiento de sus condenas, son considerados héroes en su país.
El artículo menciona en especial a Gerardo Hernández, de 49 años, quien estaba cumpliendo dos sentencias a cadena perpetua por conspirar para cometer el asesinato de cuatro miembros del grupo Hermanos al Rescate y otros crímenes.
Eso es como salir de las llamas para caer en las brasas, pero la paciencia de los cubanos para soportar a los dictadores que los han atormentado desde mediados del siglo pasado parece durar para siempre.

Saturday, January 10, 2015

MI TURNO


Más barato por docena

istockphoto.com/suzanne clements
 istockphoto.com/suzanne clements
Herman Beals
10 de enero, 2015
Con razón los norteamericanos no creen en los políticos.
Por el lado del Partido Democrático tienen a un presidente liberal que hace lo que quiere, imponiendo medidas que van en contra de los deseos de la mayoría de la población, mientras que los republicanos parecen impotentes ante las maniobras de Barack Obama, incluso ahora que controlan las dos cámaras del Congreso
Por si eso fuera poco, el futuro ofrece pocas esperanzas con una plétora de aspirantes a la presidencia en el año 2016.
Cualquiera que se considere un político cree que puede llegar a la Casa Blanca. Esto se aplica a Hillary Clinton, quien es considerada por muchos como segura ganadora, si es que decide ser candidata. Pero la señora Clinton no tiene mucho que ofrecer.
Fue una primera dama controversial, fracasando en los deseos de su esposo Bill Clinton, de que impusiera una reforma al sistema de cuidado de la salud, al mismo tiempo que permitía las escapadas extramatrimoniales del presidente.
Como senadora no dejó una sola legislación que la haga recordar y, como secretaria de Estado de Obama, lo más notable que hizo fue viajar por todo el mundo, cometiendo en su incesante itinerario algunos gafes notorios, como el “relanzamiento” de la política de Estados Unidos con Rusia. Vladimir Putin se está riendo desde entonces.
Otro posible candidato presidencial demócrata es el vicepresidenbte Biden, salvo que es probable que cada vez que el divertido Joe abre la boca diga una barbaridad. Entre los republicanos, hay casi una veintena de aspirantes a la presidencia y es posible que aparezcan varios otros, a medida que se acerquen las elecciones primarias que designan al candidato definitivo.
Algunos de ellos esos soñadores tienen menos posibilidades que una plegaria en el infierno, pero siguen soñando, ayudados por la nueva y la vieja prensa bajo la premisa de que mientras más, mejor diversión.
Los últimos dos en agregar sus nombres como posibles candidatos están entre los de mayor calibre, pero ello no significa que sean lo que el país necesita.
Jeb Bush es un republicano moderado de escaso carisma, de posiciones poco atractivas para los republicanos conservadores, y peor aún, con un apellido que hace recordar una dinastía que muchos quisieran olvidar.
Mitt Romney fue un pésimo candidato en 2012, lo cual permitió la reelección de Obama.
Ahora lo mejor que tiene en su favor es la creencia de que “la tercera es la vencida”, pero no mucho más, aparte de la impopularidad del actual ocupante de la Casa Blanca.
Los comicios presidenciales y hasta las elecciones primarias están aún lejos y muchas cosas pueden suceder de aquí a noviembre del próximo año, pero los políticos que aparecen como posibles candidatos hasta ahora no parecen ofrecer muchas esperanzas para el futuro.

Monday, September 29, 2014

LA "BIBLIA" DEL BÉISBOL

Por Herman Beals
29 de Sept, 2014
Alfredo Franceschi me enseñó a escribir de béisbol. Yo le ayudé a adquirir el idioma simple, sencillo y directo de las agencias de noticias, por lo menos como era de rigor entonces, una práctica lamentablemente abandonada ahora en aras de las preferencias políticas.
Delgado como un palo de fósforo, de un incipiente bigotito que se resistía a salir, Alfredo estaba ansioso por aprender. Y así lo hizo.
Don Carlos Villar Borda, un gran periodista colombiano y alto ejecutivo de United Press International, había contratado a Franceschi para que cubriera el béisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Panamá en 1973. Yo era el ayudante extraoficial de Villar Borda, ahora fallecido, en cuestiones deportivas y, por lo tanto, |puso a Alfredo bajo mi responsabilidad.
En esos tiempos, todo se hacía por teléfono ypor  las antiguas máquinas de escribir Underwood. Alfredo iba a los encuentros de béisbol y al final me llamaba para dictarme las incidencias del juego.
El problema era que yo, chileno de nacimiento, sabía bastante de fútbol y otros deportes, pero absolutamente nada de béisbol. Alfredo, con una paciencia de santo, me dictaba las acciones más importantes, y los “numeritos” finales.
Esas cifras eran un misterio para mi, más acostumbrado a los goles que a las carreras y los jonrones. Pero la paciencia de Alfredo dio frutos y al fin pude comprender de que se trataba esta apasionante deporte.
Incidentalmente, recuerdo que para esos juegos en Panamá caí en el desfavor del gobernante de entonces, el coronel Omar Torrijos. Yo escribí que el militar había cometido un acto de lucimiento personal al aterrizar en el estadio durante la ceremonia de inauguración del torneo, lo cual no fue del agrado del coronel.
Yo me enteré del disgusto del coronel por casualidad. Quizás por recomendación del mismo Alfredo o de Tomas Cupas, unn famoso narrador de boxeo que era el corresponsal en de UPI en Panamá. La agencia había contratado a una jovencita para que trasladara a los reporteros de un estadio a otro y de vuelta a la oficina. Ella se me acercó y me informó del malestar de Torrijos.
Yo le agradecí y le pregunté como se había enterado. “Mi papá, que es uno de sus ministros me lo contó”, me dijo. “El lo defendió a usted”. Nunca supe el nombre de ese generoso señor.
Alfredo hizo un trabajo aceptable en esos juegos y pasó ser un miembro del equipo deportivo, aunque no era empleado permanente de UPI.
En esa calidad, cubrió para la agencia más de una docena de Olimpiadas, Juegos Panamericanos y otros torneos de importancia, entre ellos los campeonatos mundiales de béisbol de 1970 en Colombia y de 1973 en Cuba.
En UPI decíamos que Alfredo era la biblia del béisbol. Sus amplios conocimientos los había incrementado a través de los numerosos peloteros panameños que era sus amigos y que jugaban con éxito en las Grandes Ligas. Rod Carew era, y es, su amigo, y cuando Franceschi venía a Estados Unidos, se alojaba en la residencia de Roberto Kelly, de los Yankees, y ahora coach de primera base de los Gigantes de San Francisco.
No sólo el béisbol y otros deportes han ocupado un lugar importante en la vida de Alfredo. El y su gentil esposa han dedicado las últimas décadas a cuidar a Alfredito, quien nació con algunas enfermedades y quien requiere permanente atención. Tengo entendido que Alfredo está escribiendo un folleto sobre su experiencia con su hijo, a quien adora.
Recuerdo que al final de los Juegos Panamericanos de Indianapolis invité a Alfredo a mi casa, entonces en Virginia, en las afueras de Washington. Hicimos el viaje por tierra y a las seis o más horas de camino Alfredo comenzó a mostrar su impaciencia. Panamá es un país hermoso pero pequeño. Las distancias son grandes en los Estados Unidos.
Ahora yo vivo con mi familia en el estado de Nueva York, relativamente cerca de Copperstown, el pintoresco pueblo de montaña sede del Salón de la Fama del Béisbol donde, si hubiera sitio para los escritores latinoamericanos de ese deporte, Alfredo Franceschi tendría un lugar asegurado.